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¿Qué tan importante fue el voto latino en las elecciones en los Estados Unidos?

(*) Diario El Pueblo (Arequipa). 20/Nov/12

Por: Anthony Medina

Publicado: 2013-06-04

La participación de los latinoamericanos en las últimas elecciones estadounidenses fue importante. Un 10% de los votantes fueron latinos; y de ese 10%, un 71% votó por Barack Obama, a diferencia de un 27%, que votó por Mitt Romney.


Pero no fueron sólo los latinos. Estados Unidos es un país muy diferente de como fue en la época de sus Padres Fundadores. Históricamente, los Imperios siempre han sido imanes de pobladores allende la periferia, atraídos tanto por el crecimiento de su economía como por la fascinación cultural que su poder irradia. Los Estados Unidos no son un Imperio en el sentido clásico del término (como sí lo fueron el Imperio Romano, el Imperio Otomano o el Imperio Británico); pero es innegable que más allá de su poder económico y militar, ha sido ese atractivo cultural el que ha hecho de los Estados Unidos uno de los países más variados del mundo, dada la enorme migración que ha venido recibiendo, especialmente en los últimos 100 años. Caminando por las calles de ciudades cosmopolitas Nueva York o San Francisco uno llega a preguntarse: “¿Y dónde están los gringos?”. En dichas ciudades es completamente normal ver pasar a judíos, asiáticos, árabes, latinos, indígenas americanos y negros de prácticamente todos los países del mundo; los cuales en mayor o menor medida están incorporados a la sociedad estadounidense tanto social como laboralmente.


Sin embargo, como lo señala Steven Levitsky, existe otro Estados Unidos que ya no es el de las ciudades cosmopolitas de la costa; sino el que está al sur y al interior del país. Es este “Estados Unidos profundo” más vinculado a zonas rurales y pueblos pequeños el que más se parece a la población primigenia que colonizó el país a partir del año 1607. En estas zonas la mayoría de la población es blanca, campesina y de religión protestante (la cual, por cierto, toman muy en serio). Por tener menor contacto con personas e ideas extranjeras, la discriminación y el racismo contra otros grupos étnicos, entre ellos, el latino, es mucho mayor. Asimismo, la identificación política en estas zonas generalmente es conservadora, lo que hace que apoyen al Partido Republicano que postuló a Mitt Romney a la Presidencia. Si bien el mismo Romney es un empresario pragmático y moderado políticamente, la necesidad de contar con el respaldo de las bases de su partido exigió que endureciera posiciones en varios temas controvertidos; entre ellos, la política migratoria y la situación de los ilegales que buscan establecerse en el país. Lógicamente, esa propuesta produjo varias preocupaciones en sectores poblacionales como el latinoamericano, que veían peligrar su estabilidad en el país; así como la de sus familias.


Parte de la plataforma con la que Barack Obama ganó la presidencia en 2008, fue el de la reforma migratoria, específicamente el apoyo a la llamada “Dream Act”; un proyecto de ley que fue presentado en el año 2006 por congresistas de los dos principales partidos políticos estadounidenses. Dicho proyecto de ley favorecería a más de 65 mil jóvenes indocumentados que están cursando estudios de secundaria, los cuales podrían incorporarse plenamente e iniciar el trámite oficial de su ciudadanía estadounidense, con todos los derechos que ello implica. Pero si bien Obama tiene toda la intención de lograr la aprobación de esta ley, ello no ha podido darse por el bloqueo del Congreso. A diferencia del Perú, donde el poder del Presidente suele sobrepasar, dominar y ningunear al Congreso (ya sea a través de un autogolpe, como lo hizo Fujimori; o un gobierno por decreto, como lo hizo Alan García en este último período); el sistema político estadounidense tiene un muy bien establecido sistema de frenos y contrapesos en el que quien controla el Congreso limita la acción del Presidente. En el año 2008, Obama heredó un Congreso prácticamente controlado por los Republicanos, y pesar de que en 2010 los Demócratas de Obama lograron recuperar la mayoría en el Senado, los Republicanos siguen controlando la Cámara de Representantes (diputados) hasta el día de hoy. Si bien han sido legisladores de ambos partidos quienes han terminado bloqueando el proyecto de la Dream Act (no todos los Demócratas son favorables a la migración); los grandes responsables han sido los Republicanos. Por efecto rebote, el actuar de estos parlamentarios le ha pasado la factura a Romney; quien a pesar de haber ganado el 80% del voto de blancos evangélicos, perdió notablemente contra Obama, quien logró el 60% del voto joven, el 55% de las mujeres, el 93% de los negros, el 74% de los asiáticos, y como ya señalamos, el 71% de los latinos.


Escrito por

Anthony Medina R.

Politólogo, 28 años, docente universitario e investigador en temas de Relaciones Internacionales Latinoamericanas. Blog misceláneo.


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