reconoce sus orígenes

El Verdadero Enemigo: El Pensamiento Gonzalo de Derecha

Una reflexión a propósito del MOVADEF.

(*) Revista IDEELE 227, 15/Feb/13

Por: Anthony Medina

Publicado: 2013-06-04

Varys: “Tres grandes hombres reunidos en una habitación: Un Rey, un sacerdote, y un hombre rico. Junto a ellos se encuentra un verdugo. Cada uno de ellos le pide al verdugo que mate a los otros dos. ¿Quién vive y quién muere?”
Tyrion: “Depende del verdugo…”
Varys: “¿Seguro? Él no tiene ni corona, ni dinero, ni el favor de los dioses…”
Tyrion: “Pero tiene una espada, el poder de escoger entre la Vida y la Muerte”
Varys: “Pero si es el verdugo quien manda, ¿Entonces por qué seguimos diciendo que son los Reyes quienes poseen todo el poder? (…) El poder reside donde los hombres creen que reside. Ni más ni menos. Es una farsa, una sombra en la pared. Pero las sombras pueden matar. Y a veces, un hombre muy pequeño puede proyectar una sombra muy grande.”

                                              -Conversación entre Lord Varys y Tyrion Lannister -



Este extracto de la ya conocida serie “Juego de Tronos” nos servirá muy bien para ilustrar qué tipo de fenómeno político es el MOVADEF; y sobre todo, entender por qué debemos estar preocupados por él.

Luego de la captura del líder terrorista Abimael Guzmán en 1992; la derrota estratégica sufrida por el PCP-SL, así como su partición y posterior mutación a partir de la alianza con actividades ilegales en las selvas del VRAEM y el Huallaga, deberían haber significado el fin del Pensamiento Gonzalo como ideología política y de Sendero Luminoso como fenómeno político-urbano. 

Lamentablemente, en estos últimos meses estamos viendo cómo la aparición del Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (MOVADEF) demostró que el Pensamiento Gonzalo no sólo no ha sido derrotado, sino que sigue vigente en la mente de decenas de jóvenes, especialmente universitarios.

¿Por qué sigue vivo el senderismo a pesar de todo? Ciertamente, no es por su fortaleza ideológica o su capacidad organizativa. Para explicar mejor esto, primero empecemos haciendo un sencillo ejercicio mental. El lector deberá responder la pregunta que propondremos con una de las opciones presentadas:

La pregunta es:

“¿Cuál de estos grupos representa una amenaza para la democracia en el Perú?”

Y las opciones son las siguientes:

A. La izquierda radical.

B. Hugo Chávez y las casas del ALBA.

C. El humalismo.

D. Patria Roja.

E. El ecologismo radical.

F. El MOVADEF.

G. Los chilenos.

Hoy, febrero de 2013, la respuesta es evidente. De un lado, a nadie le queda duda que el MOVADEF no ha aprendido nada de su pasado, no tiene la menor intención de rectificarse ni de hacer una autocrítica sobre el período dereacción estatal a una insurgencia terrorista que desangró al país entre 1980 y 2000. Eso es claro y todos estamos de acuerdo.

El problema surge al momento de definir el concepto de amenaza. Ese escepticismo tiene una base lógica sustentada en la forma como hemos venido conceptualizando en los últimos diez años las amenazas a la democracia en nuestro país (aunque lo más exacto sería decir, “las amenazas a nuestro modelo económico”, ya que al parecer, para mucha gente ambas cosas vendrían a ser lo mismo).

Ya saben a qué me refiero. Cada cierto tiempo, el sector bruto y achorado de la prensa limeña nos ha presentado un nuevo e imbatible enemigo existencial que continuamente amenaza la paz de los buenos ciudadanos que gozan de los beneficios del crecimiento. Este enemigo es silencioso, omnipresente y casi siempre responde a intereses externos al país. Si bien puede tomar nombres distintos, la lógica que guía su acción es siempre la misma.

Veamos: Si la pregunta: “¿Cuál de estos grupos representa una amenaza para la Democracia en el Perú?” hubiera sido formulada en el año 2002, el sentido común mayoritario nos hubiera sugerido la letra A, en el 2006 hubiera sido la B, en el 2007 la C, en el 2008 la D y en el 2009 la E. Y claro, el 2012 fue el año de la letra F, el MOVADEF. El caso chileno es particular, ya que durante los días que duró la fase oral del Juicio en La Haya nos olvidamos del MOVADEF, la Ley del Negacionismo y otros temas pendientes. Sin embargo, está de más mencionar que desde hace ya buen tiempo hay gente que cree que el Estado Chileno estaría no sólo detrás de nuestros conflictos sociales, sino que incluso financiaría directamente al MOVADEF, bajo el supuesto de sentirse amenazado por nuestro exitoso modelo económico. En fin, todas estas amenazas han tenido su tiempo y espacio, según las prioridades mediáticas del momento y la necesidad de posicionarse de ciertos actores políticos (y sin duda, también la de muchos “analistas políticos”).

Así, teorizar sobre las amenazas a la democracia (perdón nuevamente, ya saben que me refería al “modelo económico”) en el Perú debe ser algo parecido a lo que hace Arjona cuando compone canciones: hoy puede ser la izquierda radical; mañana Patria Roja financiada con dinero del chavismo; pasado mañana las Casas del ALBA desviando dinero de Irán, las FARC y el narcotráfico; una semana después Antauro Humala y la izquierda macha; otra semana después sería el humalismo antiminero aliado al MOVADEF y a Patria Roja, el comunismo internacional, las ONG de Derechos Humanos, la CIDH, los chilenos, nuevamente los iraníes… en fin, todas las combinaciones son posibles. El extremo más delirante sería el de Cecilia Valenzuela, quien hace pocos días, en uno de los mayores casos de involución mental en toda la historia del periodismo peruano, acusó a la izquierda latinoamericana y al Foro de Sao Paulo de estar detrás de la salida de Aldo Mariátegui de Correo (supuestamente, debido a su apoyo a la revocatoria de la alcaldesa Susana Villarán).

Por supuesto, no importa que Sendero considere a las ONG de DDHH como aliados del imperialismo y a Patria Roja como una “agencia del revisionismo chino”; que la Unión Soviética haya dejado de existir hace 20 años; que el chavismo nunca haya calado en el Perú y que se halle en franco declive desde hace al menos cuatro años; que el régimen Ayatollah en Irán sea fervorosamente anticomunista; que Fuerza Social sea un grupo reducido y elitista con aún escaso conocimiento de las demandas de base (lo que lo hace muy poco izquierdista, por cierto); pero sobre todo, que ser humalista no signifique absolutamente nada el día de hoy. Nada de esto importa porque todos son iguales, todos son rojos, todos son prochilenos, todos son antiperuanos, y por ello debemos estar listos para combatirlos. Esa es la idea, ¿no?

Como punto en contra, podría argumentarse que esta es sólo la posición de unos cuantos diarios y canales de televisión cuasi-chicha; y que su impacto mediático no sería tan grande. Sin embargo eso no es así: progresivamente, no sólo estos medios, sino otros muy serios, han venido creando un clima macartista de opinión pública que es incapaz de distinguir entre las distintas tonalidades de gris que tiene la realidad, haciendo a la sociedad incapaz de ser consciente incluso de sus propios intereses. Este “Pensamiento Gonzalo de Derecha”, ve a la actividad técnica y a la política en forma de cuerdas separadas; siendo esta última, una externalidad que debe ser llevada a su mínima expresión, y de ser posible, eliminada. Esa visión unidimensional equipara crecimiento económico y desarrollo humano, ve a la intermediación política como un factor que parcializa, condiciona y contamina el proceso de resolución racional de los problemas del país; por lo que la toma de decisiones termina siendo delegada de manera directa o indirecta en policymakerséticamente neutros y químicamente puros; ya sean grandes consultoras, institutos, organismos multilaterales u ONG´s. Finalmente, cuando las cosas van mal, es el Estado (y de paso, el gobierno de turno) quien termina asumiendo todos los pasivos de una racionalidad gubernamental que paradójicamente niega la existencia del Gobierno como actor fundamental en cualquier proceso político. Ya no es sólo que el Estado haya dejado de dirigir la acción política para limitarse sólo a administrar la misma, sino que además, dicha administración estátercerizada en gran parte. En un contexto de crisis sistémica de los Partidos Políticos, este es el mayor punto de convergencia que comparten tanto “neoliberales” como “caviares”, a pesar de su feroz oposición mutua a nivel de discurso. No estamos a dos años de Humala, sino a veinte años de un sistema.

La paranoia, la incapacidad para poder conceptualizar nuestras verdaderas amenazas, y la interpretación daltónica de la realidad política bajo el clivaje amigo/enemigo, son consecuencia directa de este conservadurismo gonzalistadel que hablamos. Por ello hemos confundido la lógica de nuestra dinámica política: mientras que nuestros conflictos internos son entendidos en función a las relaciones con otros países, ya sea con Chile, Venezuela, Bolivia o Irán (¡Irán!); nuestra Política Exterior es vista como un tema de países de izquierda y países de derecha (nuestro conocimiento sobre cómo funcionan las Relaciones Internacionales es nulo). Bajo esa línea, nosotros al tener una Democracia (ah, lo olvidé de nuevo…) de derecha, entonces sólo nos convendría acercarnos a países de derecha, como si ese tipo de distinciones existiera en la realidad (por cierto, es todo un ejercicio mental eso de estar pendientes todo el tiempo sobre el deterioro de las libertades políticas en Venezuela; y al mismo tiempo celebrar cualquier Cumbre en la que participemos con países de Asia u Oriente Medio; tomando en cuenta que varios de ellos poseen credenciales liberales bastante menos halagüeñas si las comparamos con las del régimen chavista). En resumen, una interpretación maniquea, sesgada e ideologizada de una supuesta Guerra Fría que hace ya varios años que no existe.

Y claro, la raíz de todo esto radica en que Lima (o mejor dicho, ciertos grupos económicos afincados en Lima) es incapaz de entender cuán atomizado está el país; que la protesta social se debe a determinadas acciones u omisiones del Estado Peruano, y no a una siniestra conspiración internacional teledirigida desde Santiago, Caracas o Teherán. Lima quisiera hacerle creer al resto del Perú que aquí se juega la Bundesliga, cuando a las justas llegamos a ser la Copa Perú del sistema internacional (y si por alguna razón a los chilenos o a los venezolanos les interesara que el Perú tenga conflictos sociales, pues no les sería necesario hacer absolutamente nada para que estos se produzcan. Sólo tendrían que esperar y ver cómo aparecen por generación espontánea. Por cierto, ¿recuerdan cuando Belaúnde decía que Sendero había sido creado por el “Comunismo Internacional”?).

Vemos entonces que bajo esta racionalidad el debate es imposible. Cualquier idea de discusión o negociación será siempre entendida como claudicación (o complicidad, en el peor de los casos) y los hechos serán siempre interpretados como si fueran opiniones, según quién las diga. ¿Cómo buscar una solución al problema del MOVADEF, si cualquiera que se salga del libreto establecido por el Consenso de Lima es tachado como traidor a la patria? ¿No se supone que no se pueden lograr resultados distintos si se hacen siempre las mismas cosas?

Quiero ilustrar esto con tres casos:

1. Salomón Lerner Ghitis planteando una negociación con el MOVADEF, “si se atienen a las reglas democráticas, abdican del Pensamiento Gonzalo y reconocen los crímenes del pasado” y luego sosteniendo que Fujimori debía ser liberado también si se le daba la amnistía a Guzmán. Apanado masivo: gente muy seria diciendo cosas como: “En el fondo, Lerner busca la unidad de las izquierdas”, “Las simpatías pro-fujimoristas de Lerner”, “Lerner filosenderista”, etc. Personalmente, yo lo interpreté así: Lerner recibiendo una orden de arriba (y no estoy hablando del Presidente Humala) pidiéndole soltar el anzuelo para producir de manera artificial una escisión al interior del MOVADEF, o al menos, poder deducir sus verdaderas intenciones. Al mismo tiempo, le plantea una encrucijada al Presidente Humala si decide darle el indulto a Fujimori. Puedo equivocarme, pero aun así mi hipótesis sigue siendo más razonable que aquella que tilda al ex Premier de “filoterrorista” sin tener mayores pruebas al respecto.

2.Arturo Ayala del Río, de Patria Roja (quien colabora con nosotros en este especial) debatiendo con Faid Quezada, del MOVADEF… un momento, ¿no se suponía que Patria Roja y Sendero eran lo mismo? ¿Por qué la prensa no se ha preocupado en informar sobre las diferencias entre la izquierda legal y Sendero Luminoso? ¿Se habrán creído lo del “MOVADEF-Izquierda Unida” en Piura? ¿Por qué el día de la Marcha por la Paz en Cajamarca, la prensa sólo informó sobre el monumento pintado en el Centro de Lima y no sobre el rechazo juvenil masivo al MOVADEF? ¿Por qué perder la oportunidad de mostrar a todo el país cuán repudiados son los senderistas? ¿Por qué siguen metiendo a todos en el mismo saco, cuando la idea es dividirlos?

3.Osmán Morote y Maritza Garrido Lecca pronto cumplirán sus condenas. De un lado, es el derecho constitucional de todo ciudadano el salir de la cárcel luego de cumplir una condena. Sin embargo, ¿querrá el Presidente Humala que lo recuerden como aquél que dejó que salierandos de los terroristas más peligrosos del Perú? ¿Qué hará entonces? ¿Los detendrá indefinidamente? ¿Afrontará los juicios que se le vendrán? ¿Se retirará de la jurisdicción de la CIDH para poder implementar propuestas como la Ley del Negacionismo o la Detención Indefinida? Y por cierto, ¿Por qué la misma gente que fustiga al ex presidente Alejandro Toledo por limitarse a cumplir las sentencias de la CIDH y las recomendaciones del Ministerio de Justicia, calla en siete idiomas el hecho de que Fujimori liberó a más de 500 terroristas (además de “indemnizar” a varios)? ¿Será por eso de “para mis amigos, todo, para mis enemigos, la ley”?

Para concluir,señalar que más que hablar del MOVADEF en sí, he querido buscar los condicionantes que harán mucho más difícil la lucha que el Estado y la Sociedad tienen que emprender contra esta nueva forma de senderismo. Y paradójicamente, este Pensamiento Gonzalo de derecha es la mayor amenaza no sólo para la democracia peruana, sino para el modelo económico. El presidente Humala, un político a fin de cuentas, buscará capitalizar el tema de la lucha contra el MOVADEF con vistas al 2016; y este clima de macartismo doméstico del que hablamos, definitivamente no lo ayudará a tomar las decisiones más sensatas para combatirlo. Con iniciativas como la Ley del Negacionismo, en lugar de dar una imagen de mano dura contra el terrorismo, estará dando una imagen de desesperación, de no saber qué hacer, y justamente eso es lo que han buscado siempre tanto el PCP-SL como ahora el MOVADEF: Una victoria progresiva a causa de la no-derrota, producto del desgaste del oponente. El error del Estado Peruano a inicios de los 80's fue el de minimizar la importancia de Sendero Luminoso, ya sea tildándolos de grupo minoritario o de “abigeos”, en el peor de los casos. Ahora estamos en riesgo de caer en el error inverso, el de darles una importancia que no tienen y ayudarlos a crecer a causa de la sobrevaloración de sus acciones. Hasta el día de hoy, el MOVADEF no ha cometido atentados ni ha declarado su intención por reiniciar la lucha armada; por lo que un endurecimiento de las medidas por parte del Estado podría tener efectos contraproducentes. Seguir al milímetro los movimientos del MOVADEF debe evitar al mismo tiempo hacer cosas que contribuyan a la ya conocida estrategia maoísta de victimización como herramienta de crecimiento.

Aun así, hagamos lo que hagamos, todo será inútil si no logramos aprender a debatir nuestros problemas nacionales como lo que son; es decir, asuntos de Estado; respetando las opiniones ajenas sin caer en apriorismos y descalificaciones personales que le cierren las puertas a soluciones realistas y viables. Esa es la razón por la que decidimos hacer este informe, el cual esperamos que pueda contribuir a ponerle fin de una vez por todas a este nefasto período de la Historia del Perú. Para que no se repita nunca más.


Escrito por

Anthony Medina R.

Politólogo, 28 años, docente universitario e investigador en temas de Relaciones Internacionales Latinoamericanas. Blog misceláneo.


Publicado en

MOCHILERO

Política, Mundo, Sociedad y Cultura Pop en el Perú